Capítulo 25
Después de la crisis, el hospital vuelve a la calma
aparente, pero entre Stella y Will nada está igual, hay una tensión distinta,
más silenciosa Stella siente que algo se le escapa, lo nota en la forma en que
Will la mira, como si estuviera memorizándola como si cada sonrisa fuera un
recuerdo futuro ella intenta hablar del miedo que sintió, pero él desvía la
conversación, por dentro, Will ya está preparándose para lo que sabe que tiene
que hacer.
Will pasa la noche despierto. Piensa en Stella, en su risa
bajo la nieve, en cómo ella logró que volviera a importarle algo pero también
piensa en las máquinas, en el sonido de las alarmas durante su crisis, se
enfrenta a una verdad devastadora si quedarse significa arriesgarla, entonces
irse es la única forma de amarla correctamente (díganle que se quede porque después
lo lamentaraa) el amor deja de ser deseo se convierte en responsabilidad.
Stella comienza a notar su distancia emocional, él sigue ahí
físicamente, a cinco pies pero su mirada parece más distante, cuando lo
confronta, Will finalmente es honesto la ama demasiado como para ser la razón
por la que algo le pase sus palabras duelen más que cualquier diagnóstico, porque
Stella no quiere protección quiere elegir, quiere vivir, aunque eso implique
riesgo.
Tienen una conversación que lo cambia todo, no hay gritos, no
hay drama exagerado solo dos adolescentes mirándose con el corazón expuesto. Will
le dice que gracias a ella volvió a sentir ganas de luchar (es amor) Stella le
responde que gracias a él entendió que vivir no es solo seguir reglas, pero
ambos saben que el amor, por más fuerte que sea, no puede cambiar su condición
médica.
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