Capítulo 29
La despedida comienza antes de que se pronuncie la palabra, Will
la mira como si quisiera abrazarla con los ojos. Stella siente una presión en
el pecho más fuerte que cualquier infección, se dicen “te amo” sin tocarse dos
palabras simples que llenan el espacio entre ellos con todo lo que no pueden
hacer.
Will toma la decisión definitiva de irse (porque se vaaaa díganle
que no lo haga por dios) no huye por miedo se va por amor deja atrás el
hospital, los pasillos, y a la chica que cambió su manera de ver la vida. Stella
lo observa partir desde la distancia reglamentaria no corre tras él no rompe la
regla final porque entiende algo devastador y hermoso al mismo tiempo “Amar
también significa dejar ir”.
El hospital se siente distinto sin Will. No porque haya
cambiado físicamente, sino porque ya no está esa energía que rompía la rutina. Stella
camina por los pasillos y cada rincón le recuerda algo una risa compartida, una
discusión, una mirada sostenida más de lo permitido el silencio pesa más que la
distancia física que alguna vez los separó. Pero en medio del dolor, Stella
nota algo nuevo dentro de sí ya no vive solo para cumplir reglas, vive para
sentir para aprovechar cada instante. Will no solo se fue dejó algo en ella
(dejo amor y esperanza)
Stella reflexiona sobre todo lo que vivieron. Entiende que
el amor que compartieron no fue imprudente ni irresponsable, fue real, fue
valiente Comienza a tomar decisiones pensando no solo en sobrevivir, sino en
vivir con intención después de todo lo sucedido Stella ya no graba videos solo
para enseñar disciplina; ahora habla de esperanza, de riesgos medidos, de la
importancia de no dejar que el miedo controle cada paso Will le enseñó que la
vida no se mide en años sino en momentos únicos y especiales.
